No tengas miedo a decir no

El bien de los hijos exige que apliquemos con firmeza nuestros principios educativos, pero sin olvidar que la exigencia hay que combinarla con el amor y con el cariño. Educar supone muchas veces poner límites y saber decir no a los hijos. No es tarea fácil, pues podemos encontrarnos con numerosos obstáculos: miedo a hacerles sufrir, chantajes emocionales del tipo "ya no te quiero", inseguridad de si las normas que ponemos son oportunas... En educación, la firmeza es una virtud cada vez más necesaria. Para crecer y madurar, los hijos han de atravesar por la experiencia de la renuncia,...


























































