PSICOLOQUÍA

No sé exactamente cuándo comenzó, ni cuál fue el verdadero detonante. Tal vez fue la mezcla de varios sucesos, pensamientos y sentimientos que, juntos, lograron romper las cadenas del demonio que todos llevamos dentro. Tal vez fue la rutina, el extremo aislamiento y la soledad impuesta por mí mismo. Porque yo fui quien provocó que una noche saliera mi asesino, mi verdugo que por muchos años me susurró cada noche al oído: “Quítate la vida, ya no queda nada por hacer” … Sí, lo recuerdo bien, ese sería el primer pensamiento suicida que quiso matarme, y por poco lo logra....
