Diario de un seductor

En Diario de un seductor, Kierkegaard expone sus meditaciones sobre el amor. Johannes, experto en las artes del engaño y la manipulación, se acerca a la joven e ingenua Cordelia. Más allá de la trama literaria, la psicología del seductor sirve a Kierkegaard como recurso y medio para reflexionar sobre el “hombre estético”; el hombre que, atrapado por la fuerza de la inmediatez y el goce sensual, vaga por la vida víctima de sus instintos y sin poder ver en lo que le rodea nada más que un medio para satisfacer sus apetencias. Este enfoque de la vida lo lleva a hablar siempre de sí...