Autobiografía de Andrew Carnegie

Andrew Carnegie era un inmigrante, un chico pobre que trabajaba en una fábrica de algodón, un hombre que amasó una gran fortuna como barón del acero y luego se convirtió en uno de los filántropos más generosos e influyentes que el mundo ha conocido. Su célebre sentencia, según la cual quien muere rico muere en desgracia, ha inspirado a filántropos y empresas filantrópicas durante generaciones. Durante su vida, puso en práctica sus ideas creando una familia de organizaciones que siguen trabajando para mejorar la condición humana, promover la paz internacional, fortalecer la...


























































